El centésimo mono
Luego de una primera temporada de ocho meses a sala llena, “El centésimo mono”, la obra de Osqui Guzmán que cruza magia y teatro, vuelve en febrero a La Carpintería Teatro.
Hay un mago que se está muriendo. Debe operarse de urgencia ¿Qué sucede en su cabeza una vez que le han aplicado la anestesia total? Los sueños más estúpidos, la intimidad de su oficio y la lucha por librarse de los trucos, aquellos que le negaron la posibilidad de creer en la magia. Tiene ahora una oportunidad: su propia muerte puede ser el único momento mágico de su existencia. La magia es una cómica versión de la muerte.
Sobre el cruce entre magia y teatro que se da en este espectáculo, el autor y director Osqui Guzmán apunta en forma poética: La magia presenta al espectador un dilema: “en la vida hay tanto misterio e ilusión, que tus pequeños ojos no alcanzan a verlo”. El teatro es la comprobación de ese dilema. El teatro presenta en cambio otro dilema: “tu existencia es esa barca amarrada a un desvencijado muelle”. Metáfora que deja ver, en otro aliento, los propios suspiros. La magia es la elevación de ese dilema. El Centésimo Mono es mezcla. Es teatro que nos deja flotando en una alfombra mágica, y es magia que nos demuestra el patético círculo de la propia existencia.
La teoría del centésimo mono establece que cuando el número cien de una especie adopta un determinado comportamiento, en otra parte del mundo, otros de la misma especie lo adoptan, sin haber mediado ningún tipo de comunicación entre ellos.
Pablo Kusnetzoff,Marcelo Goobar,Emanuel Zaldua
Dirección: Osqui Guzmán
Asistencia de dirección: Juan Manuel Wolcoff
Diseño de Escenografía y Vestuario: Gabriela A. Fernandez
Asistencia de escenografía y vestuario: Estefanía Bonessa
Realización de vestuario: Patricio Delgado
Realización de escenografía: Miguel Yanson
Iluminación: Adrián Cintioli
Música: Tomás Rodriguez
Asistencia en escena: Yamil Zaid y Mariana Salinas
Producción ejecutiva: Suky Martínez

