Se acaba de estrenar en
el Teatro de la comedia, Socorro me caso,
una comedia unipersonal escrita por
Christian Vivas y Hernán Traverso,
protagonizada por Nadia Bagdadi, con dirección
general de Liliana Pecora
El mundo femenino con todos sus lugares comunes, aparecen esta vez a
partir de una situación concreta: la fiesta de casamiento.
A partir de en ella, la actriz Nadia Bagdadi repartirá su
histrionismo en varios de los personajes típicos que aparecen: la novia
(embarazada), la madre (alcohólica y demandante), la suegra (obviamente mala),
la cuñada (una solterona resentida); personajes que irán cobrando espesor a
partir de un buen trabajo actoral que privilegia al cuerpo como fundamento de
la emoción.
Todos
esos personajes articulan, a través del procedimiento teatral del encuentro
personal, el avance de la acción y
logran recrear conflictos y situaciones
antagónicas, a pesar de ser un solo cuerpo el que puebla la escena.
El
espacio escénico está ambientado como si se tratara realmente de una fiesta de
casamiento y en tal sentido, el espectador parece participar de ella.
Si
bien el trabajo de Bagdadi es bueno, Socorro
me caso no logra apartarse de ciertas ideas obvias sobre el mundo femenino
y sus aledaños.
Como
tantos otros espectáculos ligados a la misma problemática, hay un pérdida de la
metáfora (en el sentido que lo que se dice no implica ningún sentido
nuevo) que atenta contra el vuelo de una
temática que parece de antemano, más sencilla de abordar.
Aún así, Socorro me caso puede ser un buen
pasatiempo para los amantes del género, para aquellos que saben que pueden
demandar, y que no.